• Advierten de su importancia para frenar el aumento de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles como diabetes, obesidad y sobrepeso; destacan su relevancia para mitigar el impacto negativo que cobran la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad al Sistema Nacional de Salud y a la economía de las personas y las familias.
  • De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2018, 75.2% de la población padece obesidad o sobrepeso; 8.6 millones tiene diabetes y 15.2 millones hipertensión arterial. 

Ciudad de México, a 17 de marzo de 2020.- Frente a la emergencia sanitaria que representa el incremento de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT), el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y miembros de la comunidad médica se pronunciaron por la urgencia de poner en marcha el nuevo etiquetado frontal de advertencia para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasadas, al considerarla una herramienta útil y necesaria para mitigar el impacto negativo que esos padecimientos cobran al Sistema Nacional de Salud y a la economía de las personas y las familias. 

“El etiquetado frontal de advertencia puede contribuir a que los mexicanos hagamos elecciones más saludables y mejoremos nuestra alimentación. Con ello se puede reducir la carga económica que representa la obesidad, la diabetes y otras enfermedades relacionadas con el consumo de alimentos poco saludables”, expresó Ana Munguía Serrano, Maestra en Salud Pública en Nutrición por el INSP quien participó en las mesas de trabajo para la Modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010.

A este respecto, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018 revela que la obesidad y el sobrepeso van en aumento, pues mientras en 2012 afectaban a 71.3% de la población, en 2018 alcanzaron al 75.2%, abriendo la puerta a otras enfermedades crónicas, discapacitantes y degenerativas como la diabetes, que afecta a 8.6 millones de personas; o la hipertensión arterial, que padecen 15.2 millones de  mexicanos.

“En 2017 la atención a la obesidad implicó un gasto de 240 mil millones de pesos y se prevé que para 2023 podría llegar a 272 mil millones, según datos de la Secretaría de Salud. La diabetes, por su parte, implica costos anuales de alrededor de 323 mil millones de pesos. En este sentido el etiquetado frontal de advertencia puede contribuir a paliar la epidemia de obesidad y otras ECNT a partir de una lectura clara, eficiente y sencilla de las etiquetas de los productos que consumimos”, agregó Guadalupe Montes Casillas, licenciada en Nutrición Clínica y Maestra en Ciencias de la Salud por el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

El nuevo etiquetado se basa en un sistema de octágonos de color negro que revela información sobre el contenido excesivo de sodio, grasa saturada, calorías o azúcares; además incluye leyendas para advertir la presencia de cafeína y edulcorantes como ingredientes no recomendables para niños y niñas.

De acuerdo con información oficial se trata de un sistema de información situado en la superficie principal de exhibición, el cual muestra de manera veraz, clara, rápida y simple cuando un producto preenvasado presenta un exceso de nutrimentos críticos y energía, así como los sellos y leyedas dirigidas para evitar su consumo. 

“A partir de que el nuevo etiquetado se implemente tendrá que pasar aproximadamente un año para hacer las primeras evaluaciones de resultados; será hasta dentro de cinco año o más cuando se puedan hacer las proyecciones del impacto. Una vez que entre en vigor se hará una intensa campaña de comunicación para que la población conozca en qué consiste y cómo se aplica”, añadió Ana Munguía, del INSP.

Los expertos coincidieron en que si bien esta medida es un paso importante en el combate de la emergencia epidemiológica que supone la obesidad y la diabetes en México, debe ser visto como parte de un cambio integral donde la educación de la población en materia alimentaria es fundamental. 

“Ahora hay que asumir otras medidas empezando por la educación al interior de la familia. Hay que bajarle a las grasas, comer más frutas y verduras, disminuir el consumo sal y limitar el consumo de azúcares como la fructosa en alimentos y bebidas, pues en exceso está asociado con hígado graso, obesidad y sobrepeso, así como con diabetes, incremento de triglicéridos y ácido úrico. Incluso hay estudios que sugieren que la epidemia de obesidad mundial está asociada al uso de la alta fructosa para endulzar alimentos y bebidas preenvasadas”, añadió la nutrióloga Guadalupe Montes.

Este llamado de atención cobra relevancia al considerar los problemas de salud entre la población infantil, pues de acuerdo con la ENSANUT 2018, 32% de los menores de 5 años presentan algún tipo de mal nutrición como desnutrición, sobrepeso y obesidad; en tanto que la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad afecta a 35.6% de los niños de entre 5 y 11 años; a 38.4% de los jóvenes de 12 a 19 años; y a más de 73% de hombres y mujeres mayores de 20 años.

“Vemos dislipemias, hígado graso y otros problemas graves en población de edades cada vez más tempranas. Por ello es importante que autoridades, academia y sociedad sumen esfuerzos para fomentar hábitos de vida más saludables. Hay que hacer ejercicio, dejar de fumar, evitar el consumo de alcohol y limitar la ingesta de azúcares refinados en bebidas  y alimentos procesados”, agregó el doctor Jonathan Aguirre Valadez, miembro de la Junta Mexicana de Gastroenterología y de la Junta Mexicana de Hepatología.

A la fecha, organismos como El World Cancer Research Fund (WCRF), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Federación Mundial de Obesidad y la La World Public Health Nutrition Association (WPHNA) han felicitado al gobierno mexicano por adoptar este nuevo etiquetado. 

Cabe recordar que el 11 de octubre de 2019 el proyecto de modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-051 se publicó en el Diario Oficial de la Federación para consulta pública. Este proceso terminó el 10 de diciembre acumulando más de 5 mil 200 comentarios.

El pasado 24 de enero de 2020 los Comités Consultivos Nacional de Normalización de la Secretaría de Economía y el de Regulación y Fomento Sanitario de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) aprobaron la modificación a la NOM-051 sobre el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados.

El 25 de febrero el Poder Judicial otorgó un amparo al Consejo Coordinador Empresarial (CCE), en conjunto con la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin), para la suspensión provisional de la NOM-051; el 6 de marzo fue revocado.

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