Sentir fatiga después de ciertas situaciones es normal. Podemos sentirnos fatigados después de hacer deporte, después de trabajar todo el día… pero después de dormir, este cansacio desaparece. En cambio, a las personas que sufren el síndrome de fatiga crónica les pasa lo contrario: por mucho que descansen, siguen estando fatigados, y cuanto más se mueven, aún peor. Estan tan cansados que no se ven con fuerza de seguir adelante con todas las tareas diarias, y eso puede ser complicado de entender en muchas casas y por eso provoca la incomprensión del entorno más inmediato de la persona afectada.

Este síndrome puede aparecer de dos formas: o repentinamente, o bien después de sufrir una infección, como puede ser una gripe. Hay gente que consigue librarse de este síndrome y volver a la “vida normal”, pero hay otra que, pasan los días, meses y años, y siguen fatigados. Según el Centro para el Control de la Enfermedad de Estados Unidos, la fatiga puede afectar tanto a la persona que le obliga a reducir hasta el 50% de sus tareas diarias.

Además, esta fatiga puede ir acompañada también de otra sintomatología que agrava aún más el problema. Es el caso del insomnio, el dolor de cabeza, los mareos o el trastorno del ritmo intestinal, entre muchos otros. Pero como la mayoría de las enfermedades, no todas tienen el mismo grado de severidad. Por lo tanto, habrá personas que lo sufran y que podrán ir seguir adelante con su vida, en menor medida, y otras que lo sufrirá con muchos de estos síntomas asociados.

El origen del síndrome de la fatiga crónica

La realidad, a día de hoy, es que no se sabe a ciencia cierta cuál es su origen. “A día de hoy no hay nada que lo explique al 100%, pero hay muchos estudios en marcha y hay cosas que sugieren que no es una patología psicológica. Durante mucho tiempo se ha pensado que es una enfermedad mental, pero una persona que no se encuentra bien tendrá sensación de ansiedad, de preocupación, de angustia, sensaciones o sentimientos que pueden ser consecuencia del SFC”, según explica Ramón Sanmartín, médico especialista en Medicina Interna y miembro de la Sociedad Española de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica (SEFIFAC), en una entrevista a Infosalus.

Lo que sí que se sabe con más claridad es que es un síndrome que afecta más a las mujeres que a los hombres. En porcentajes, las mujeres llegan al 90-95%.

Relación con la fibromialgia

La fibromialgia es un trastorno crónico en el que una persona siente dolor por todo su cuerpo, además de sentirse siempre también fatigado. Por lo tanto, la relación entre el síndrome de la fatiga crónica y la fibromialgia es notoria. “Puede existir una relación entre ellos. Muchas veces la fibromialgia no va sola, si no que puede acompañarse de fatiga crónica, o incluso presentar algunos rasgos de Sensibilidad Química Múltiple. De hecho, en algunos casos es difícil establecer dónde empieza uno y dónde acaba el otro”, según explica Sanmartín.

¿Hay cura para este síndrome?

Desafortunadamente, la respuesta a esta pregunta es que no, a pesar de que sí se puede aliviar con algunos tratamientos fisioterapéuticos. La otra buena noticia es que la persona que sufre el síndrome puede intentar hacer deporte de forma suave y adaptándose a su estado, para así tolerar mejor los esfuerzos y mejorar un poco su calidad de vida.

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