¿Alguna vez se te ha roto o caído un diente? ¿Qué hiciste? Estéticamente puede ser muy incómodo de ver y sentir un hueco entre los dientes, además de la pena que se siente tener una ventana en la sonrisa, pero existe una solución. Un implante dental.

Un implante dental es un pequeño “tornillo” de titanio o zirconio que se introduce en la encía para sustituir la falta de diente, se fija al hueso maxilar y sirve de raíz natural del diente. Lo mejor es que no se nota la diferencia.

Contar con un implante dental después de perder un diente mejora la apariencia, la dicción, eleva el autoestima y la salud bucal.

Hay quien dice que el procedimiento no es doloroso, que duele más quitar una muela, porque la anestesia ayuda a que no se sienta nada.

El tiempo de curación va de 6 a 12 semanas y el implante no necesita ningún cuidado especial, ¡simplemente el cuidado bucal normal!

Así que ya sabes, una opción más al cuidad bucal y que, aunque no lo creas, es más económico de lo que piensas.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here