La mayoría de personas sufren estrés en su puesto de trabajo alguna vez en la vida, ya sea por una carga excesiva de tareas, porque las compañías no son buenas, por no estar a gusto con su salario, con su jefe o porque están tan sobrecargadas que no pueden conciliar la vida laboral con la familiar.

Esto provoca un sentimiento de estrés y una preocupación constante en la que muchos se preguntan: ¿Qué pasaría si no tuviera este trabajo? ¿Encontraré algo mejor? ¿O continuo así aguantando?

Sufrir un poco de estrés laboral, a veces, puede ser motivador para conseguir éxitos. Sin embargo, sufrirlo de forma constante puede conllevar graves problemas de salud en el futuro.

De este modo, si eres una de esas personas que alguna vez ha sufrido estrés laboral, debes saber que hay maneras de afrontar el trabajo mejor para estar más saludable mentalmente.

¿Qué causa el estrés laboral?

El estrés laboral no afecta por igual a todas las personas, por tanto, cada uno puede sufrir este agobio por razones diferentes. Sin embargo, si que existen algunos motivos por los que, generalmente, una gran cantidad de personas sufre estrés laboral. Estos son los siguientes:

  •  Carga excesiva de trabajo: trabajar muchas horas, no tener descansos o realizar tareas muy pesadas constantemente puede desarrollar una carga excesiva en el trabajo y provocar estrés laboral.
  •  Responsabilidades en el trabajo: no tener responsabilidades fuertes en el trabajo o no tener un cargo definido puede provocar estrés laboral. Aunque tener demasiadas funciones o demasiada responsabilidad también pueden conllevar el mismo riesgo.
  •  Condiciones laborales nefastas: un trabajo físicamente extenuante o peligroso puede ser estresante, así como también lo puede ser trabajar en un empleo expuesto a ruidos fuertes, contaminación o químicos tóxicos. También puede causar estrés unas malas condiciones, como contratos cortos o sueldos indignos, entre otros.
  •  Gerencia: tener la máxima responsabilidad en una empresa también puede causar estrés laboral. Además, la mala organización o las políticas de empleo que no ayudan a conciliar la vida laboral con la familiar también pueden ser un gran riesgo.
  •  Problemas con otras personas: tener problemas con el jefe o con algún compañero de trabajo puede ser una fuente de estrés.
  •  Miedo por el futuro: hay personas que trabajan sin saber si el día de mañana podrán volver al trabajo, ya que están expuestos a malos contratos y a despidos constantemente, algo que afecta en el riesgo de sufrir estrés laboral.

De este modo, si estás viviendo alguna de estas situaciones, es posible que sufras estrés laboral. Es importante saber que el estrés en el trabajo puede afectar igual o peor que cualquier otro tipo de estrés.

Además, si esta patología se prolonga por un largo periodo de  tiempo, puede afectar gravemente en la salud de una persona y aumentar el riesgo de sufrir enfermedades como dolor de espalda u otras lesiones, problemas del corazón, depresión, agotamiento o problemas en el sistema inmunitario.

Este estrés también puede afectar a otros problemas, como puede ser la vida social de una persona o la familia.

Qué hacer para evitar o sobrellevar el estrés laboral

Desde Medline Plus aseguran que, si sufres dolores de cabeza frecuentes, malestar estomacal, problemas para dormir, problemas en las relaciones sociales, sentimiento de tristeza, ira o carácter explosivo, y, además, experimentas una de las situaciones anteriormente nombradas, es posible que sufras estrés laboral.

En ese caso, debes evitar que el estrés laboral permanezca durante mucho tiempo y provoque mayores problemas en la salud. Para ello, es importante prevenir, aplicando diversas técnicas en el trabajo.

Los expertos de Medline Plus recomiendan llevar a cabo las siguientes:

  • Tomarse un descanso de vez en cuando: si te sientes agobiado en el trabajo, debes tomarte un descanso. Incluso tomar uno breve de vez en cuando y aún estando bien, puede ayudar. Una caminata breve o tomar un tentempié puede ser una manera de desconectar y respirar profundamente.
  • Crear una descripción del puesto de trabajo: crear una descripción de las tareas que se tienen que realizar puede ayudar a ofrecer una visión general de las tareas que se esperan de ti en una empresa, para saber cuándo las has cumplido.
  • Establecer metas razonables: aquí es importante no aceptar más trabajo del que se puede llevar a cabo, estableciendo expectativas realistas y hablando con el jefe sobre ellas.
  •  Administrar el uso de la tecnología: utilizar el teléfono móvil de la empresa o el correo electrónico del trabajo fuera del horario puede hacer que sea difícil desconectar, por lo que es importante poner límites. Por ejemplo, se puede apagar este teléfono si pasamos tiempo con la familia.
  •  Organizarse: comenzar el día con una lista de tareas pendientes e ir resolviéndolas puede ayudar.
  •  Hacer cosas en las que se disfrute: reservar un espacio semanal para dedicar a realizar actividades de ocio en las que se divierta.
  •  Aprovechar el tiempo libre: no ocupar el tiempo libre pensando en el trabajo. Por ejemplo, puede ser bueno alejarse de la ciudad de trabajo habitual cuando se tengan vacaciones.
  • Hablar con un asesor: si tienes problemas graves de resolver que te provocan estrés laboral, puedes hablar con un asesor, ya que hay compañías que se encargan de ayudar con los problemas del trabajo.
  • Aprender a manejar el estrés de otras formas: practicar ejercicio físico regular o utilizar técnicas de relajación puede ser un gran apoyo.

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