Mantener una buena postura es necesario e imprescindible para la salud general del cuerpo, pues mantener el cuerpo en la postura correcta no solo es beneficioso para verse mejor, sino que es una parte importante de la salud a largo plazo.

Así, adoptar una buena postura, tanto en movimiento como quietos, puede ayudarnos a evitar dolores, lesiones y otros problemas en la salud.

Los expertos de MedlinePlus explican que la postura es cómo mantiene o sostiene el cuerpo. Estos profesionales señalan que hay dos tipos de posturas: la postura dinámica y la postura estática.

Por un lado, la postura dinámica, que se refiere a cómo nos sostenemos al movernos, por ejemplo, cuando estamos caminando, corriendo o al agacharnos a recoger algo. Por otro lado, la postura estática, que es la que hace referencia a cómo nos mantenemos cuando no estamos en movimiento, por ejemplo, cuando estamos sentados, de pie o durmiendo.

Los profesionales también señalan que es importante mantener una buena postura dinámica y estática. Además, explican que la clave para lograr una buena postura es la posición de la columna vertebral.

Nuestra columna vertebral tiene tres curvas naturales: una en el cuello, una en la parte media de la espalda y otra la parte baja de la espalda. Por tanto, la postura correcta debería mantener estas curvas, pero no aumentarlas.

Además, para asegurarnos de que mantenemos una buena postura, la cabeza debe mantenerse erguida sobre los hombros y los hombros deben alinearse con las caderas.

¿Cómo puede afectar la postura a la salud?

Una mala postura puede ser muy perjudicial para la salud. Además, andar encorvado o agachado, a largo plazo, puede provocar muchos problemas. Algunos serían los siguientes:

  • Desalinear el sistema musculoesquelético.
  • Desgastar la columna vertebral, haciéndola más frágil y con tendencia a lesiones.
  • Causar dolor en el cuello, hombros y espalda.
  • Disminuir la flexibilidad.
  • Afectar la forma correcta de cómo se mueven las articulaciones.
  • Afectar en el equilibrio y aumentar el riesgo de caerse.
  • Hacer más difícil la digestión de comida.
  • Dificultar la respiración.

¿Cómo podemos mejorar la postura?

Los expertos de MedlinePlus señalan que, para mejorar la postura corporal, debemos estar pendientes de diversos factores que pueden influir:

  • Tener en cuenta la postura durante las actividades diarias: por ejemplo, cuidar la postura en actividades tan simples como mirar televisión, lavar los platos o caminar.
  •  Mantenerse activo: cualquier tipo de ejercicio puede ayudar a mejorar la postura, pero existen ciertos tipos de ejercicios pueden ser especialmente útiles, como el yoga, tai chi u otros deportes que se centran en la conciencia del cuerpo. También es una buena idea hacer ejercicios que fortalezcan los músculos alrededor de la espalda, el abdomen y la pelvis.
  • Mantener un peso saludable: el peso extra puede debilitar los músculos abdominales, causar problemas de la pelvis y la columna vertebral y, por tanto, contribuir al dolor lumbar, dañando la postura.
  • Usar zapatos cómodos de tacón bajo: los tacones altos pueden afectar en el equilibrio y nos pueden obligar a caminar de manera diferente. Esto puede hacer que aumente la presión sobre los músculos y se termine dañando la postura.
  • Asegurarse de que las superficies donde realizamos tareas estén a una altura cómoda: ya sea el escritorio en el que estamos frente a un ordenador, la cocina donde preparamos la cena o la mesa donde comemos.

Los mismos expertos aseguran que también se pueden tener en cuenta diversos factores para mantener la postura correcta cuando estamos sentados o cuando estamos parados de pie.

Muchas personas pasan demasiado tiempo sentadas, en el trabajo, en la escuela o en casa. Por eso, es imprescindible sentarse correctamente y tomar descansos frecuentes. Además, cuando estamos sentados, podemos mejorar la postura de la siguiente forma:

  •  Cambiar frecuentemente la posición al estar sentado.
  • Hacer caminatas breves alrededor de la oficina o la casa.
  •  Estirar los músculos suavemente de vez en cuando para ayudar a aliviar la tensión muscular.
  •  No cruzar las piernas: es importante mantener los pies en el suelo con los tobillos un poco más adelante de las rodillas.
  • Asegurarse de que los pies toquen el suelo, y, si no es posible, usar un reposapiés.
  •  Relajar los hombros: estos no deben encorvarse o estar tirados hacia atrás.
  • Mantener los codos cerca del cuerpo.
  • Asegurarse de que la espalda tiene un buen apoyo y, si es necesario, usar una almohada u otro soporte como respaldo para la curvatura de la parte baja de la espalda.
  • •Asegurarse de que los muslos y caderas están bien apoyados y paralelos al suelo.

En el caso de que estemos parados, desde MedlinePlus aseguran que podemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Ponerse de pie en forma derecha.
  • • Mantener los hombros hacia atrás.
  • Evitar que el estómago sobresalga.
  • Colocar el peso principalmente en las puntas de los pies.
  • Mantener la cabeza erguida.
  • Dejar que los brazos cuelguen naturalmente hacia al lado.
  • Mantener los pies separados a la altura de los hombros.

Los profesionales de la salud insisten en que, practicando y adoptando esta serie de consejos, mejoraremos la postura y, además, nos sentiremos bien con nosotros mismos y nos veremos mejor.

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