El primer Día Mundial de la Sepsis se instituyó en 2012 como una iniciativa de la Global Sepsis Alliance (GSA), un organismo que busca disminuir el impacto de la sepsis en la salud de niños y adultos y coordina los esfuerzos nacionales e internacionales contra esa urgencia médica.

La sepsis es una complicación en los pacientes con cualquier tipo de infección y es un factor de riesgo para el aumento de la mortalidad, por lo que en el marco del Día Mundial de la Sepsis -que se conmemora el 13 de septiembre- se busca generar conciencia sobre este padecimiento en tiempos de COVID-19.

Así lo advirtieron expertos en infectología al participar en la videoplática “Cómo disminuir las muertes evitables por sepsis en tiempos de COVID-19”, donde destacaron que esta urgencia médica se debe a una repuesta inmunitaria anómala del organismo frente a una infección causada por bacterias, virus, parásitos e incluso hongos.

Dicha respuesta se caracteriza por la presencia de una infección aguda y disfunción orgánica que puede generar daño irreversible a los tejidos y choque séptico, el cual es una complicación severa y potencialmente mortal que cada año ocasiona el deceso de 11 millones de personas.

“De acuerdo con la Global Sepsis Alliance (GSA), la sepsis afecta a entre 47 y 50 millones de personas cada año y cada 2,8 segundos alguien muere por esa causa. Uno de cada cinco decesos está relacionado con sepsis y 40% de los casos son niños menores de cinco años”, señaló el Dr. Alfredo Morayta Ramírez Corona, expresidente de la Asociación Mexicana de Infectología Pediátrica.

Las personas con COVID-19 también son vulnerables. La GSA.  advierte que la lesión multiorgánica se presenta entre 2% y 5% de estos pacientes al cabo de ocho a diez días de evolución, lo cual aumenta la tasa de mortalidad. Además, un porcentaje importante puede coinfectarse con otro tipo de microorganismos, por lo cual es fundamental seguir medidas de prevención, identificación y tratamiento oportuno de la sepsis.

“La sepsis es una complicación en los pacientes con COVID-19 y aumenta la mortalidad. En un estudio multicéntrico reciente, publicado en The Lancet se analizaron los factores de riesgo asociados con las muertes hospitalarias de 191 pacientes y la sepsis fue la causa desencadenante de los pacientes que no sobrevivieron, seguido de la insuficiencia respiratoria (98%) e insuficiencia cardiaca (52%)”, detalló el infectólogo Héctor Raúl Pérez Gómez, exdirector de los Hospitales Civiles de Guadalajara e investigador Nivel 1 del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT).

Frente a este panorama -y ante la falta de una vacuna y tratamiento específico para la COVID-19-, es fundamental que el personal de salud recurra a las mejores prácticas en el entorno hospitalario para prevenir, identificar y tratar la sepsis.

“Uno de los mayores desafíos es la prevención de infecciones en el entorno hospitalario y además el bajo apego a lavado de manos por parte del profesional de la salud. Se recomienda seguir una técnica adecuada con soluciones con Gluconato de Clorhexidina al 2% y al 4% en las áreas hospitalarias y quirúrgicas, aumentar la disponibilidad de los desinfectantes a base de alcohol, brindar un entrenamiento y educación al personal de salud, tener recordatorios y señalización en todas las áreas y crear/fortalecer la cultura de la prevención”, añadió el Dr. Morayta Ramírez Corona.

El también pediatra, infectólogo y neonatólogo recordó que los antisépticos a base de Clorhexidina al 2% + Alcohol Isopropílico al 70% juegan un papel fundamental para la preparación cutánea previa a una operación, porque cumplen con los estándares de seguridad para disminuir los riesgos de infección en sitio quirúrgico. Asimismo, destacó la importancia de la técnica de antisepsia de la piel.

“La Clorhexidina al 2% + Alcohol Isopropílico al 70% es lo más eficaz para la asepsia cutánea previa a un procedimiento quirúrgico. Actúa contra bacterias grampositivas, gram negativas, hongos y virus, con una actividad antimicrobiana residual hasta de 48 horas. Para el lavado de manos clínico del personal de salud, lo recomendable es una solución antiséptica con Gluconato de Clorhexidina al 2% y 4%”, explicó.

El Dr. Morayta Ramírez Corona añadió que en la medida en que el personal de salud fortalezca la cultura de la prevención, la sepsis y sus complicaciones serán menos frecuentes, sobre todo en poblaciones vulnerables como adultos mayores, personas con enfermedades crónicas como diabetes, cáncer, enfermedad pulmonar o daño renal; pacientes con sistemas inmunes debilitados y niños menores de un año.

 “Queremos ayudar a crear conciencia sobre la sepsis; es importante contar con políticas públicas de prevención, tener un diagnóstico temprano, definir el tratamiento óptimo, realizar acciones para mejorar la sobrevida de los pacientes, hacer educación médica continua, desarrollar guías para su manejo y utilizar de manera adecuada los recursos en salud”, comentó.

Parte de estas acciones deben enfocarse a un diagnóstico adecuado y oportuno de la sepsis basado en buenas prácticas de toma de hemocultivo, lo cual es fundamental para evitar falsos negativos que perjudican el tratamiento y pronóstico del paciente.

“Si la toma de muestra en un paciente con sospecha de sepsis no se hace de manera correcta, existe el riesgo de un falso negativo. Esto ocurre por deficiencias o errores en la toma de muestra o cuando no se extrae la cantidad de sangre suficiente para evidenciar la presencia de una bacteria. Lo ideal es apegarse al estándar de oro del laboratorio clínico que recomienda hacer dos punciones con cuatro viales”, sentenció la Dra. Gloria Pacheco, especialista de Aplicaciones Sr. en Becton Dickinson (BD).

La experta añadió que la comunidad médica, así como administradores e integradores de las instituciones de salud, deben sensibilizarse sobre la importancia de este estándar de oro, el cual puede ayudar a identificar de una manera más eficiente y oportuna los casos de sepsis.

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