Todos sabemos que hacer ejercicio es importante para disfrutar de una buena salud y calidad de vida. Pero en ocasiones, la pereza nos puede y se nos hace una montaña ir al gimnasio o salir a correr.

Para que podamos trabajar la musculatura, estirarnos y estar en forma sin que suponga un gran esfuerzo, tenemos el llamado Método Mori. Este método japonés, ideado por el entrenador personal Takuro Mori, permite trabajar los músculos mediante sencillos ejercicios con los que también podremos corregir la postura y lucir unas piernas esbeltas.

Takuro Mori se ha hecho muy popular en su país gracias a sus programas de entrenamiento. Modelos y actrices japonesas trabajan con Mori estos ejercicios, que ahora llegan a todo el mundo gracias al libro “El método Mori”, del que se han vendido más de un millón de ejemplares en Japón.

Este programa incluye estiramientos sencillos aptos para todas las edades con los que, en tan solo un mes, asegura que podremos estilizar y fortalecer el tren inferior, además de corregir la postura, ganarás flexibilidad y sentirte bien con tu cuerpo.

Según explica Takuro Mori, para mover las piernas, son necesarias cuatro articulaciones: cadera, rodilla, tobillo y dedos del pie, así como los músculos que las recubren. A continuación, te proponemos unos estiramientos básicos basados en este método japones.

Estos ejercicios están pensados para hacerse a diario, durante treinta días, con el fin de corregir por completo las alteraciones de dichas articulaciones y reajustar la postura corporal.

El primer ejercicio está pensado para trabajar los músculos posteriores y exteriores de la pierna. Muchas personas estiran la cara interna de las piernas y se olvidan de la externa, lo que a menudo genera un desequilibrio en la flexibilidad muscular. Con este ejercicio, al trabajar por igual las partes posterior y externa de los muslos, corregirás las rotaciones tanto de la rodilla como de la cadera.

Para realizarlos, siéntate en el suelo con las piernas estiradas hacia delante y flexiona la rodilla izquierda. Sin mover la cadera, inclina el tronco hacia delante y extiende la mano derecha hasta tocar el dedo meñique del pie derecho. Permanece en esa posición sesenta segundos y, luego, repite el proceso con la otra pierna.

Si no puedes inclinarte hacia delante sin despegar la cadera del suelo, puedes ayudarte con un cojín bajo los glúteos.

Reducir la tensión

Si quieres reducir la tensión y devolver los músculos a su estado original, tienes que hacer estiramientos con los que las articulaciones vuelvan a su posición natural.

En este ejercicio debes cruzar la pierna izquierda por delante de la derecha y separarla al ancho equivalente de un paso. Dobla un poco la rodilla izquierda para mantener la estabilidad.

A continuación, inclina el cuerpo hacia la izquierda para estirar la zona derecha de la cadera hacia fuera, formando una línea recta desde la cabeza hasta la cadera. Permanece en esta posición sesenta segundos. Luego, cambia de pierna y repite el proceso hacia el otro lado. Para colocarte en la posición inicial da un paso hacia la izquierda con la pierna derecha, de modo que queden cruzadas. Flexiona la izquierda ligeramente y apoya el peso sobre ella. Cruza las manos sobre el pecho para ganar estabilidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here