Los bebés que comienzan a caminar o los niños muy pequeños, por lo general, son muy activos. Los expertos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH) aseguran que se trata de un comportamiento normal para su edad.

Sin embargo, muchos padres se preocupan y se preguntan si es que el niño o niña simplemente es más activo que la mayoría, si es que su hijo sufre un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), o incluso si padece otro problema de salud mental.

Por ello, los profesionales recuerdan que, en caso de sospecha, es importante verificar que el niño pueda ver y oír bien. Además, los padres deben asegurarse de que no existe ningún acontecimiento estresante en casa o en la escuela que pueda explicar ese comportamiento.

De este modo, si un niño tiene o ha tenido comportamientos inquietantes, o si estos comportamientos empeoran, se debe acudir a un médico para que le haga una revisión. Entre estos comportamientos se incluyen:

  • Movimiento constante que parece no tener ningún propósito.
  • Comportamiento problemático en casa o en la escuela.
  • Movilizarse a una velocidad mayor.
  • Problemas para sentarse en clase o para terminar las tareas del colegio.
  • Menearse o contorsionarse todo el tiempo.

¿Qué es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una afección crónica que afecta a millones de niños y, a menudo continúa durante la edad adulta, explican desde la Clínica Mayo.

Los profesionales de este centro sanitario aseguran que el TDAH incluye una combinación de problemas persistentes, como son la dificultad para mantener la atención, la hiperactividad y el comportamiento impulsivo.

Además, los niños que padecen TDAH también pueden tener otras dificultades como la baja autoestima, relaciones problemáticas o bajo rendimiento escolar.

Estos síntomas suelen disminuir con la edad, aunque algunas personas nunca consiguen superar los síntomas del TDAH.

Por otro lado, no existe un tratamiento que cure el TDAH. Sin embargo, este puede ayudar a reducir mucho los síntomas. Generalmente este tratamiento se basa en medicamentos e intervenciones conductuales. Además, el diagnóstico temprano también puede ayudar a sobrellevar la enfermedad.

Síntomas del TDAH

Desde la Clínica Mayo explican que las características principales del TDAH incluyen falta de atención y comportamiento hiperactivo-impulsivo.

Además, los expertos recalcan que los síntomas suelen comenzar antes de los 12 años y, en algunos niños, se notan a partir de los 3 años de edad. Los síntomas pueden ser leves, moderados o graves, y pueden persistir hasta la edad adulta.

El TDAH es una enfermedad que se da con más frecuencia en hombres, por lo que el comportamiento puede ser diferente en niños y niñas. Los profesionales aseguran que los niños pueden ser más hiperactivos y las niñas pueden tender a ser menos atentas.

Existen tres subtipos de TDAH con características diferentes, según la Clínica Mayo:

  •  Falta de atención predominante: en este tipo de TDAH la mayoría de los síntomas corresponden a la falta de atención. En este caso, se presentan síntomas como que el niño o niña no es capaz de prestar atención minuciosa a los detalles o comete errores por descuido en trabajos escolares; le cuesta permanecer concentrado en tareas o juegos; parece no escuchar, incluso cuando se le habla directamente; tiene dificultades para seguir instrucciones y no logra terminar las tareas o los trabajos escolares; tiene problemas para organizar tareas y actividades; evita las actividades que requieren un esfuerzo mental de concentración; pierde los elementos necesarios para realizar las tareas o las actividades; se distrae fácilmente; o se olvida de hacer algunas actividades diarias.
  •  Conducta hiperactiva/impulsiva predominante: en este caso, la mayoría de los síntomas son la hiperactividad e impulsividad. Un niño con este patrón de síntomas suele estar inquieto o da golpecitos con las manos o los pies; le cuesta permanecer sentado; está en constante movimiento; va de un lado para otro o trepa en situaciones no apropiadas; tiene problemas para jugar o realizar actividades tranquilas; habla demasiado; da respuestas apresuradas o interrumpe a quien le hace preguntas; tiene dificultades para esperar su turno; o interrumpe conversaciones, juegos o actividades.
  •  Conducta combinada: en este caso es una mezcla de síntomas de falta de atención y síntomas de hiperactividad/impulsividad.

Desde la Clínica Mayo explican que, si los padres están preocupados por si su hijo o hija sufre TDAH ya que demuestra algunos de los síntomas expuestos anteriormente, es importante visitar a un pediatra.

Generalmente el médico recomendará acudir a un especialista, como un pediatra del desarrollo y el comportamiento, un psicólogo, un psiquiatra o un neurólogo pediátrico, aunque siempre es importante que primero se realice una evaluación médica para detectar otras posibles causas de las dificultades del niño o niña.

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