El aumento de la ingesta de alimentos ricos en calcio y proteínas, como la leche, el yogur y el queso, reduce un 33% el riesgo de sufrir caídas y las fracturas en personas mayores que viven en residencias, según ha descubierto un ensayo controlado aleatorio que ha sido publicado en la revista The BMJ.

Según explican los investigadores, este estudio es uno de los primeros que ha investigado si la obtención de nutrientes como el calcio y proteínas, a partir de alimentos y en contraposición a los suplementos, es eficaz y segura.

De esto modo, han confirmado que el enfoque tiene “amplias implicaciones como medida de salud pública para la prevención de fracturas”.

¿Es cierto que la ingesta de lácteos reduce las caídas?

Generalmente, las personas mayores, y más las que viven en residencias, suelen ingerir cantidades bajas de calcio y proteínas, explican los investigadores, por lo que puede darse una mayor debilidad en los huesos y, como consecuencia, un aumento de caídas y fracturas.

Concretamente los expertos señalan que los adultos mayores que viven en residencias son el origen de aproximadamente el 30% de todas las fracturas de cadera que se producen anualmente.

Por tanto, como los alimentos ricos en calcio y proteínas, como son la leche, el yogur y el queso, ayudan a prevenir la fragilidad de los huesos, los investigadores han querido incidir en este campo.

Hasta ahora pocos estudios habían estudiado si era beneficiosO aumentar la ingesta de estos alimentos, pero la presente investigación ha descubierto que la ingesta diaria de estos alimentos es una forma eficaz y segura de reducir el riesgo de fracturas en los adultos mayores.

Concretamente varios investigadores de Australia, los Países Bajos y los Estados Unidos se propusieron examinar si alcanzar las ingestas diarias recomendadas de calcio (es decir, 1.300 mg) y proteínas (1 g/kg de peso corporal) a partir de fuentes alimentarias reduciría el riesgo de fracturas por fragilidad y de caídas entre los adultos mayores en centros de atención residencial.

Es necesario aumentar el consumo de lácteos en residencias

Para el presente ensayo, que duró dos años, escogiedo a 7.195 residentes de 60 centros de atención de la tercera edad de Australia. Todos ellos tenían un nivel de vitamina D elevado, pero una ingesta diaria de calcio y proteínas inferior a los niveles recomendados.

De este modo, treinta de los centros fueron asignados al azar como centros de intervención para proporcionar a los residentes leche, yogur y queso adicionales, logrando ingestas de 1.142 mg de calcio/día y 1,1 g de proteínas/kg de peso corporal/día. Por otro lado, los 30 centros de control restantes continuaron con su menú habitual (700 mg/día de calcio y 0,9 g de proteínas/kg de peso corporal/día).

Una vez completado el proceso, se analizaron los datos de 27 centros de intervención y 29 centros de control y, durante el periodo de estudio, en todos ellos se produjeron un total de 324 fracturas, siendo 135 de cadera; 4.302 caídas; y 1.974 muertes.

Según exponen los investigadores, la intervención en las residencias se asoció a una reducción del riesgo del 33% en todas las fracturas, del 46% en las fracturas de cadera y del 11% en las caídas. Sin embargo, no se produjeron diferencias entre los grupos en cuanto a la mortalidad por todas las causas.

Así, los expertos consideran que mejorar la ingesta de calcio y proteínas mediante el uso de alimentos lácteos en las residencias “es una intervención fácilmente accesible que reduce el riesgo de caídas y fracturas que suelen producirse en los adultos mayores institucionalizados”. Además, insisten en que este estudio “tiene amplias implicaciones como medida de salud pública para la prevención de fracturas en el entorno de la atención a la tercera edad y, potencialmente, en la comunidad en general”.

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